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Portada Entrevista El mejor escalador de Colombia he sido yo

      

El mejor escalador de Colombia he sido yo PDF Imprimir E-mail
Escrito por Hernán Payome Villoria. Fotos cortesía de Javier Suárez.   


Javier "El Ñato" Suárez. Foto Camilo Sánchez P.


* (Entrevista archivo 2010)


Yo también tuve veinte años…

Uno de los íconos del ciclismo colombiano es, sin duda, Javier “El Ñato” Suárez, quien tuvo destacadas actuaciones dentro y fuera del país y a quien todos recordamos como el antagonista de Cochise en la década de los sesentas, años en los que figuró en las primeras posiciones en las Vueltas a Colombia que disputó, coronándose campeón en 1.965.


Sólo Ciclismo quiso retomar ese pasado para que nuestros lectores puedan conocer o simplemente recordar, a  quien hoy  asegura que él también tuvo veinte años.


Sólo Ciclismo: ¿en qué fecha nació usted?

Javier Suárez: el 3 de septiembre de 1943 en Don Matías, Antioquia.


Javier "El Ñato" Suárez.


S.C. ¿Javier, qué significa para usted la palabra Ciclismo?

J.S. Para mi el Ciclismo significa pasión; es una auténtica integración del ser humano, tanto con la bicicleta como con la sociedad.


S.C. ¿Cuál imagen le quedó grabada en su memoria para siempre?

J.S. Las imágenes no solamente están en mi memoria, sino también en mi corazón; y de todas ellas llevo conmigo la imagen de la afición ciclística de Medellín y de Antioquia en general. Y también Bogotá, donde me consagré como campeón de La Vuelta a Colombia.


S.C.  ¿Qué  opina de la regionalización del ciclismo?

J.S. Considero que el ciclismo en Colombia debería volver a ser regional; la razón más importante es que uno tiene que seguir siendo romántico, defendiendo los colores de la región. Eso fue lo que nos ocurrió a nosotros, pues no corríamos por la marca, sino por el departamento.



"el puente está quebrado..."


S.C.  ¿Cuál fue su  mejor momento como ciclista?

J.S. Mi mejor momento fue toda mi carrera deportiva porque, desde el principio, aprendí  a soportar el sufrimiento y las dificultades, aprendí a ganar y perder. Por esa razón, incluyo los trece años de toda mi carrera deportiva, en los cuales obtuve muchos triunfos no solamente a nivel personal, sino para mi departamento.


S.C.  Por favor describa con una frase a las siguientes personas:

J.S.

  • Álvaro Pachón:   un corredor excelente.
  • Miguel Samacá: una persona de coraje.
  • Gustavo Rincón: un ciclista batallador.
  • “Cochise” Rodríguez: el mejor de todos.
  • Rafael Antonio Niño: un corredor de grandes condiciones deportivas.
  • Eddy Mercks: El mejor del universo.

Portada de Revista en 1965



S.C. ¿Qué  le dejó el deporte?

J.S. Me dejó  algo muy grande: el cariño de los aficionados.


S.C. ¿Cómo analiza el ciclismo de Colombia en las diferentes épocas?

J.S. En la década del 50 al 60 el ciclismo era muy rudo, de muchas  dificultades, donde no existía tecnología, no había carreteras. En los años sesentas las dificultades se mantuvieron, aunque las carreteras mejoraron un poco, pero el 50% seguía siendo destapado. No teníamos la tecnología que hay actualmente. En la década del 70 al 80 el ciclismo comienza a transformarse, las carreteras por donde transitaba La Vuelta eran pavimentadas y, los recorridos  totales y etapa por etapa, eran más cortos. Finalmente, desde los noventas hasta la época actual el ciclismo es muy técnico, muy bondadoso, en el que los deportistas tienen muchas ventajas. Hoy el ciclismo es muy evolucionado, existen corredores muy buenos y predominan los equipos de marca, pero se carece de líderes o figuras que le llamen la atención al aficionado.



Entrando al estadio "Atanasio Girardot"



S.C. ¿En el mundo del ciclismo quién fue su mejor amigo y quién su mejor rival?

J.S. Mi mejor amigo siempre ha sido y será Cochise. Hemos tenido la oportunidad de compartir  muchas vivencias desde que nos conocimos hasta la fecha actual. Y, curiosamente, también fue mi rival, aunque siempre lo vi con mucho respeto pues, permanentemente me enseñaba aspectos del ciclismo, además de que fue una de las personas que más me ayudó, en compañía de Isabelita Ángel Villa.


S.C. ¿De acuerdo a los diferentes terrenos por los cuales se transita, cómo se define?

J.S. Dentro  de mis condiciones fui un corredor regular, parejo en todos los terrenos aunque, indiscutiblemente, lo mío era la montaña, ascender. Bajaba muy bien, y me defendía en el terreno llano, sin ser el mejor. Pero fundamentalmente, fui batallador.


S.C. ¿Quién ha sido el mejor escalador que ha tenido Colombia?

J.S. No creo en falsas modestias; el mejor escalador que ha tenido Colombia se llama Javier Suárez.


S.C. ¿Qué  relaciones utilizaba subiendo?

J.S. En mi época no se usaban las relaciones que hoy se conocen. Por ejemplo, los platos eran 50 y 47  ó 50 y 46. Y la pacha tenía cinco piñones: 14-16-19-21-24. Para dar una mejor idea, yo subía El Boquerón en 50-19 y luego bajaba el plato para subir en 47-19 después de las partidas de San Pedro.


S.C. ¿Quién es hoy Javier Suárez?

J.S. Soy una persona común y corriente que hace deporte tres veces a la semana. Soy pensionado de una compañía en la cual trabajé cuarenta años, llamada Suramericana de Seguros. Y vivo dentro de las condiciones perfectamente normales de cualquier ciudadano.


S.C. ¿Cómo está  conformada su familia?

J.S. Actualmente está  conformada por mi señora, Laura Vallejo Gómez, y por mi hija, Natalia Suárez Vallejo.



Nuestras carreteras de ayer....hoy...y siempre.



S.C. ¿Por qué  no es director técnico?

J.S. No me gusta. Yo soy una persona muy estricta, muy exigente, por lo tanto exijo mucha disciplina, mucha responsabilidad y mucho amor por lo que se hace. Y, lamentablemente, el deportista de hoy en día es una persona muy débil que carece de fuerza de voluntad para afrontar los compromisos que se tienen.


S.C. ¿Javier, si volviera a sus veinte años de edad, elegiría ser ciclista?

J.S.  Sí, indudablemente, pero si no solamente retrocediera el tiempo que ha pasado en mi vida, sino la época también. Me gustaría volver a ser ciclista, si pudiese correr en la época que lo hice. Correr en la actual no me llamaría la atención.


S.C. ¿Se arrepiente de algo que hizo o de algo que dejó  de hacer?

J.S. Como deportista, creo que me arrepiento de no haber corrido un poco más. Infortunadamente en 1968 estando en Méjico, sufrí una hepatitis bastante fuerte que me obligó a alejarme del mundo del ciclismo durante cerca de año y medio y, cuando retorné a las carreras, mi rendimiento no fue el mismo.

Y también cometí  errores, como el hecho de haber renunciado del equipo de Suramericana por ir a correr con otra firma donde se me daban algunas garantías pero perdía otras. Finalmente regresé a mi antiguo equipo donde fui recibido como el hijo pródigo.


S.C.  Analizando el ciclismo colombiano actualmente, dónde está el talón de Aquiles: en los directivos, en el apoyo estatal o privado o en el deportista?

J.S. Hoy en día los deportistas siempre son superiores a los directivos. Actualmente los directivos, con algunas excepciones, no le ponen el amor que ponían los directivos de antes. Aunque los deportistas tampoco se salvan de esta censura, porque se ve que son muy conformes, facilistas, comercializados. El Estado tampoco ha apoyado al deportista de la forma que éste lo merece, porque cuando surgen ciclistas de excelentes capacidades hay que formarlos académicamente también, llevándolos a las universidades para que se vuelvan multiplicadores de deportistas. En conclusión, la responsabilidad es compartida.

Además de todo esto, cualquier modalidad del deporte necesita de ídolos, de figuras. Y Colombia no tiene en la dimensión y en la proporción de épocas pasadas. Por  ejemplo, Santiago Botero, a pesar de ser Campeón Mundial, no contó con el respaldo pleno de la afición como debería ser, entre otras cosas porque siempre estuvo fuera del país y muchos recién lo conocieron.


Al frente Javier Suárez. A su rueda Pedro J. Sánchez. A la izquierda Álvaro Pachón y Cochise y, a la derecha (escondido) Fulgencio Sánchez.


S.C. ¿Qué  sueño  le falta por cumplir?

J.S. Realmente como ser humano tengo muchos sueños por cumplir, pero destacaría dos aspectos que para mi son de extrema importancia. Primero, tener siempre buena salud. Si no hay salud, no hay nada. Y segundo, jamás perder el reconocimiento y el cariño  de los aficionados.