Usted está en:
Portada

      

Mariana Pajón, la mujer biónica del bicicross PDF Imprimir E-mail
Escrito por Hernán Payome Villoria   



Mariana Pajón, la mujer biónica del bicicross


Por: Hernán Payome Villoria

 (Entrevista abril de 2009)


Con sólo diecisiete años de edad, esta medellinense es considerada como una de las deportistas que más títulos mundiales ha conquistado para nuestro país. Desde la edad de cuatro años comenzó a vislumbrarse como una deportista en potencia y, desde los diez, logró la primera de las diez medallas que acumula como campeona mundial.

De estatura baja y cuerpo liviano, Mariana habla tan rápido como corre. Perteneciente al ciclismo de alto nivel, tiene la fortuna de recibir apoyo por parte de empresas nacionales y extranjeras, pero estos logros no han sido nada fáciles. Prueba de ello son los años de sacrificio y las múltiples fracturas y cicatrices post quirúrgicas en su pequeño cuerpo. El año pasado sufrió ocho fracturas en su mano izquierda, ha tenido más de una operación y, como toda una mujer biónica, su estructura ósea está adornada con platinas y tornillos. Y se suman a sus antiguas dolencias lesiones de clavícula, tobillos y fracturas en muñecas y costillas.



Campeonato BMX.      Chía-Cundinamarca, 2009


Desde el año pasado es corredora profesional ostentando el título en la categoría junior. Sin embargo, éstos no han sido los únicos triunfos alcanzados por Marianita, como se le conoce en el ámbito ciclístico. Se suma a su historial el haber sido en varias oportunidades campeona nacional, bolivariana, latinoamericana, panamericana, nacional de Estados Unidos y continental. Sin haber logrado aún la mayoría de edad, sueña con ser campeona olímpica muy pronto y “coronar” su carrera estudiando medicina deportiva.

Hija de una campeona nacional de equitación y natación y de un campeón nacional de automovilismo, Mariana parece tener el camino expedito para seguir aportándole a Colombia con sus triunfos.




Esta vez desde un humilde partidor; algún día lo hará desde uno Olímpico.


Cuando se le pide un consejo para niñas y jóvenes, manifiesta su interés porque se preocupen por conocer este deporte, con la seguridad de que se apasionarán por él y obtendrán buenos resultados, en la medida de que adopten una disciplina extrema y lo tomen con mucha seriedad, responsabilidad y, sobre todo, constancia.