Usted está en:
Portada

      

El mejor ciclista de Colombia ha sido... PDF Imprimir E-mail
Escrito por Hernán Payome Villoria   






Por Hernán Payome Villoria

Con las recientes y destacadas actuaciones de los ciclistas colombianos en territorio europeo, la afición a este deporte parece revivir, y ya comienza a ser recurrente hablar de ciclismo, de los nuestros, de los otros, especular un poco, y tratar de coincidir en quién es o ha sido el mejor ciclista colombiano de todos los tiempos. Entonces se entablan largas charlas de cafetería en donde cada quien argumenta lo suyo, a veces con elementos de juicio, y en otras ocasiones simplemente con pasión, y con inocultable aunque involuntaria parcialidad.


La verdad que es asunto difícil saber quién es el mejor ciclista de Colombia. Para ser justos y ciento por ciento imparciales, deberían haber corrido todos en la misma época, las mismas competencias,  y bajo las mismas condiciones técnicas y logísticas. Sería muy complicado comparar al “Zipa” Efraín Forero Triviño con, por ejemplo, Carlos Alberto Betancur. No obstante, estas barreras no son suficientemente grandes como para impedir largas y animadas charlas, a veces discusiones, que pocas veces llegan a un consenso.

En una de tantas charlas, podemos imaginar a alguien argumentando que el mejor ciclista fue Ramón Hoyos Vallejo, por ser él quien ganó por primera vez cinco Vueltas a Colombia. Rápidamente salta de su silla quien, con revista en mano, sostiene que “gaseosa mata tinto” y que Cochise “sólo” ganó cuatro Vueltas, pero fue Campeón Mundial de la Persecución Individual  y Récord Mundial de la Hora, y que eso nadie más lo ha conseguido. Bueno es verdad, dice otro de los presentes; eso es cierto, pero… ¿le parece poco lo de Rafael Antonio Niño, haber ganado 6 Vueltas a Colombia y ser el corredor que importó el sistema de carreras europeo?

Los minutos van pasando y otros más se unen a la charla.

Si vamos a hablar de quién es el mejor ciclista de Colombia, eso no tiene vuelta de hoja: “Lucho” Herrera;  ganó nada menos que La Vuelta a España, los premios de montaña de Vuelta, Giro y Tour,  y cuatro Vueltas a Colombia. ¡Eso no discutan más; caso cerrado!

¡Un momento!  dice otro,  con elevado tono de voz. ¿Y dónde deja el tercer lugar de Fabio Parra en el Tour de Francia del ´88? Jamás olvide que “gaseosa mata tinto”, y que es mucho más importante un Tour que una Vuelta a España, aunque le duela.

Bueno, eso en parte es cierto, dice Gustavo, quien acaba de llegar. Estoy de acuerdo con usted, pero en ese caso, lo de Fabio Parra ya es historia patria, porque él fue tercero, pero Nairo Quintana ya fue segundo dos veces y también fue tercero; ha subido tres veces al podio del Tour. Ah, y ganó la segunda carrera por etapas más importante del mundo: el Giro de Italia, en 2014.

Sí, pero es que Quintana no ha ganado nada acá; ni Clásico, ni Vuelta; muchos hasta hace tres años lo conocieron.

¿Y eso qué tiene que ver?  Â¡Ganó el Giro, La Vuelta, y ha sido dos veces subcampeón del Tour!

Si la cosa es de subcampeonatos, dice Manuel, recuerden lo conseguido por Esteban Chaves en el Giro de Italia, después de haber sufrido una lesión que muchos creyeron lo marginaría del ciclismo. Y volvió a correr y volvió a ganar. Y también fue líder de la Vuelta a España. ¡Eso es más que suficiente!

Entonces aparece Carmen quien defiende su género. Creo que esta conversación es de machistas, porque nadie ha tenido la gentileza de mencionar a María Luisa Calle, medalla de Bronce en Atenas 2.004, y a Mariana Pajón, única ciclista colombiana medallista de Oro en unas Olimpíadas. Eso, si no estoy mal,…ustedes me corregirán, no lo lograron ni Cochise, ni Rafael Antonio Niño, ni  Nairo Quintana, ni todos aquellos que han nombrado, así que considero que aquí termina la polémica.

¡No! Dice Juan; ¡un momentico! Si vamos a hablar de Olímpicos, recuerden la medalla de Plata de Rigoberto Urán en Londres 2012…y súmenle a eso haber sido segundo en el Giro de Italia dos años consecutivos. Pero eso es poco si se compara con haber sido segundo en el Tour de Francia, con la diferencia más pequeña que haya logrado un colombiano respecto del Campeón: sólo 54 segundos. ¡Con esas tres cositas les gana a todos!

Para mí, dice Ricardo, muchos tienen la razón. En mi concepto, el mejor ciclista de Colombia ha sido Álvaro Mejía quien, sin tanta bulla, fue cuarto en un Mundial y cuarto en un Tour.

Bueno, eso es cierto, responde Antonio. Pero recuerde que Santiago Botero, hablando de Mundiales, fue Campeón en la contrarreloj de Zolder, en Bélgica; y también fue cuarto en un Tour… además, ganó una Vuelta a Colombia.

Uy,  esto va para largo, dice Carolina; la verdad, yo no soy tan mayor, pero siempre le he escuchado decir a mi papá que el mejor de todos ha sido Efraín  “El Zipa” Forero porque, aunque él no ganó todo eso que nombran ustedes, fue quien tuvo la idea de hacer la Vuelta a Colombia y, si no fuera por ese primer paso, seguramente ni siquiera estaríamos aquí reunidos. Entonces para mí –sentencia Carolina- “gaseosa mata tinto”, y “El Zipa” los mata a todos.

Leonardo se para de su silla con una libreta en la mano, camina pensativo, todos le miran esperando que exponga su punto de vista, y él, después de un largo silencio exclama:  entonces, si la cosa es por ahí, si no importan tanto los triunfos sino la brecha que abrieron, el mejor ciclista de Colombia fue Alfonso Flórez Ortiz por varias razones: no solamente fue ganador de Vuelta a Colombia, sino que fue él quien abrió las puertas en Europa para que hoy el ciclismo de los colombianos se pasee orgulloso por Francia, España, Italia, etc. ¿O es que acaso han olvidado que Flórez ganó el Tour de L´Avenir en 1980? Fue el primer triunfo de trascendencia del ciclismo nuestro en Europa, en una carrera por etapas; no lo olviden.

A ese punto quería llegar, grita desde la puerta José: hay que recordar que las primeras incursiones en Europa dejaron una huella imborrable. Les pongo por ejemplo lo del “negro” Martín Ramírez. Jamás ciclista alguno había tenido un recibimiento como el que él tuvo, después de ganar la Dauphiné Liberé del ´84, superando a nadie menos que a Hinault, Lemond, Roche, y otros que en este momento no recuerdo.

Ah, pero es que usted habla de Martín Ramírez porque no había nacido cuando Álvaro Pachón regresó a Bogotá después de haber ganado la Vuelta a Méjico. Fue  algo monumental, y eso que en esa época no existía el internet, ni los celulares, ni las redes sociales, ni nada de eso.

En ese momento hizo su ingreso Francisco, el único que faltaba por llegar y el único que faltaba por opinar. ¿Qué quién ha sido el mejor ciclista de Colombia?  Umm, depende…

¿Depende de qué? Preguntaron todos.

De la concepción que ustedes  tengan de “mejor” y  de “ciclista”.  Porque, en mi opinión, el mejor no es aquel que lo ha ganado todo,  como tampoco deja de ser mejor aquel que ha ganado un poco menos que los demás. Para mí, el mejor ciclista de Colombia es aquel que ha triunfado en las carreteras de manera limpia, sin trampas, sin ayudas extras, de manera transparente. El mejor ciclista de Colombia es aquel que con su ejemplo trasciende y motiva a las nuevas generaciones. El mejor ciclista es aquel que llega a lo más alto, más como un resultado que como una meta. El mejor ciclista de cada país, es aquel que, de manera integral, contribuye al engrandecimiento de su deporte y hace de su labor y de su ejemplo algo mucho más importante que sus propios triunfos. ¡Ese, en mi concepto, es el mejor ciclista!


La tarde comenzó a fundirse en una fría y lluviosa  noche de jueves,  y todos, absolutamente todos, quedaron en silencio y, sin decir adiós, por separado se fueron.