Usted est√° en:
Portada Editorial Tienen la camisa negra

      

Tienen la camisa negra PDF Imprimir E-mail


Por Hern√°n Payome Villoria




Tienen la camisa negra


(Escrito el 31 de mayo de 2014)

Su camiseta es negra y la palabra Colombia se destaca en pecho y espalda. √Čl es uno de los corredores del Pro Continental ‚ÄúTeam Colombia‚ÄĚ, equipo de ciclismo que tuvo su nacimiento en 2011 y que este domingo termina su segundo Giro de Italia con gran protagonismo, y el respaldo y entusiasmo de una afici√≥n que sigue ansiosa por el regreso a las √©pocas doradas de los tan mencionados Lucho Herrera y Fabio Parra.

¬ŅPero acaso es el Team Colombia una formaci√≥n con la estructura de las recordadas Caf√© de Colombia o Manzana Postob√≥n?

Mucho se habla en la calle, medios de comunicaci√≥n y redes sociales, del renacimiento del ciclismo colombiano. No son pocos los que comparan a Nairo Quintana con Luis Alberto Herrera o a Rigoberto Ur√°n con Fabio Parra. T√©cnicamente podr√≠a aceptarse el s√≠mil; Nairo es un escalador nato, explosivo, en tanto Rigoberto es un corredor regulado, de paso, como lo fue en su √©poca nuestro cr√©dito de Sogamoso. S√≠, ellos son la nueva sangre del ciclismo colombiano. Y hay muchos m√°s, desde luego, pero s√≥lo ellos han logrado treparse nuevamente a un podio de las tres grandes, lo cual no se lograba desde 1988 con un tercer puesto en el Tour de Francia. El primero, hace parte del gran equipo de las comunicaciones, el Movistar espa√Īol y, el segundo, de los farmac√©uticos y fabricantes de pisos laminados belgas del Omega Pharma Quick Step. El primero tuvo como conducto regular clubes y equipos de Boyac√°, luego el Colombia es Pasi√≥n‚Ķ, se gradu√≥ en el Tour de L¬īAvenir y brinc√≥ el oc√©ano para llegar al equipo azul. El segundo, forzosamente exiliado de un pa√≠s violento y sin oportunidades, batall√≥ y batall√≥ hasta conseguir su paso desde equipos peque√Īos al gigante brit√°nico SKY Procycling y, en 2014, al Omega de B√©lgica. El primero fue subcampe√≥n del Tour de Francia y, el segundo, subcampe√≥n del Giro de Italia, ambos en 2013. ¬ŅQu√© necesitaron para ello adem√°s de sus condiciones innatas? La respuesta es clara: necesitaron la estructura log√≠stica y el poder econ√≥mico de equipos tipo World Tour.

Sin ser de obligatorio cumplimiento, podría afirmarse que sólo a través de equipos World Tour pueden conseguirse resultados de la magnitud de los que hoy engruesan el palmarés deportivo de corredores como los nuestros.

Entonces la pregunta que surge es: ¬ŅPodemos esperar esta clase de resultados con formaciones deportivas como el Team Colombia? Es probable; nada puede descartarse en la vida. Pero es muy dif√≠cil.

Talentos como los nueve muchachos que se la jugaron entero en uno de los Giros m√°s duros e inhumanos de la historia por sus repetidas y exigentes etapas monta√Īosas, tienden a dispersarse como el polen en la primavera. Ya lo vivimos con D√°rwin Atapuma quien termin√≥ en casa del BMC o con Esteban Chaves, haciendo parte del australiano Orica GreenEDGE. Y muy pronto lo viviremos, seguramente, con Fabio Duarte, Jarlinson Pantano, Robinson Chalapud, etc., corredores que el mundo vio y admir√≥. Entonces el Team Colombia seguir√° desmembr√°ndose porque los ciclistas tienen que seguir su propio rumbo, y este exilio involuntario debilita una formaci√≥n que est√° circunscrita a protagonizar espect√°culo, a estar en cuanta fuga se presenta, a exhibir una camisa evidentemente pobre en publicidad y, terminando carreras con el reconocimiento de los aficionados por sus quijotescas aventuras, pero sin resultados tangibles que puedan recordarse cuando se recurra a la historia.

¬ŅQui√©nes protagonizaron las fugas en las etapas de la Vuelta a Espa√Īa del 87? ¬°Dif√≠cil tarea recordarlo!

Es cierto que cada quien apuesta seg√ļn el dinero que tenga en su bolso. Imperdonable ser√≠a comparar a equipos como el SKY, Omega o Movistar con el Team Colombia. Pero, imperdonable tambi√©n, ser√≠a dejar de reconocer que en Colombia existe el potencial empresarial y econ√≥mico para respaldar seriamente un proyecto grande, ll√°mese Team Colombia o Gaseosas do√Īa Pepita, para que se cuente con una n√≥mina completa de escaladores, pasistas, contrarrelojeros, etc., entendiendo como punto de partida que podr√≠a recurrirse a corredores de otras nacionalidades. Se ha demostrado hasta la saciedad que el potencial humano siempre ha existido; los ausentes han sido los patrocinadores, los medios de informaci√≥n y los directivos con visi√≥n empresarial. Pero ciclistas con clase brotan de la tierra d√≠a tras d√≠a.

No sobra recordar que en la edici√≥n del Giro que llega a su fin, se obtuvo el primer y segundo lugar, la camiseta del m√°s joven, los premios de monta√Īa, se figur√≥ en la combatividad y el nombre de un colombiano siempre estuvo en las gargantas de la prensa internacional. Entonces no podemos seguir jugando a ‚Äúbrindar espect√°culo en las fugas‚ÄĚ y rezando porque ‚Äúen una de esas‚ÄĚ se nos d√© una victoria.

El  equipo franc√©s Europcar fue Pro Continental y ahora es World Tour; el Bardiani de Italia es Pro Continental, pero ech√≥ en su bolsa tres etapas y, al igual que el Team Colombia, tambi√©n hizo presencia en las escapadas. Es cuesti√≥n m√°s log√≠stica que deportiva. El ciclismo de Colombia necesita de un respaldo firme de las empresas privada y estatal, de pol√≠ticas agresivas  si se quiere figurar en las grandes vueltas con el apellido Colombia; de lo contrario, resulta l√≥gico pensar que seguiremos logrando triunfos como producto de un exilio de corredores que encontraron por fuera lo que no se les quiso dar en casa.

De existir las condiciones id√≥neas que estimulen a los corredores colombianos a correr por su pa√≠s, probablemente el Team Colombia contar√≠a con ciclistas como Janier Acevedo, Sebasti√°n Henao, los exiliados D√°rwin Atapuma y Esteban Chaves, el hoy campe√≥n de la monta√Īa en el Giro de Italia, Juli√°n Arredondo, y con muchos m√°s que, teniendo el talento necesario, prefieren ir a otras tierras a jugarse su propia suerte porque, o no se les tuvo en cuenta, o su retribuci√≥n econ√≥mica no corresponde con el esfuerzo que exige su profesi√≥n. Y no mencionamos los nombres de Nairo Quintana y Rigoberto Ur√°n para no hacer m√°s dram√°tica esta nota.

El ciclismo profesional m√°s que pedales, sudor y carama√Īolas, es el resultado de una visi√≥n empresarial que alcance los objetivos trazados en un tiempo prudencial. Lo dem√°s es simplemente realismo m√°gico.